Baby food: pequeños consumidores, grandes exigencias

hpp_baby_foodLos productos de alimentación infantil son quizás los productos alimentarios más complejos del mercado por sus elevados requisitos tanto a nivel de seguridad como de formulación. A estas exigencias se suma la complejidad de diseñar el producto ya que nos enfrentamos a un consumidor exigente y con un carácter volátil si no ha dormido su siesta.

La necesidad por satisfacer tan elevadas exigencias a nivel de seguridad, composición y sabor están haciendo que las altas presiones se planteen como la tecnología que revolucione este sector tras poner patas arriba el sector de los zumos.

Un sector clave

Cuando se trata de nuestros hijos, los padres exigimos el mayor nivel de exigencia dado que su alimentación y por tanto su salud y desarrollo es responsabilidad nuestra. Por tanto no es de extrañar que a la hora de elegir los alimentos que van a consumir nuestros bebés, impongamos como consumidores unos parámetros de calidad muy elevados a los productos, exigencias que a menudo resultan difíciles de satisfacer por parte de los productores

Pero para entender esta categoría de productos y porqué las altas presiones suponen una revolución del mercado, debemos retroceder en el tiempo. El origen de los alimentos para bebés se remonta al siglo XIX, momento en que todos los componentes de la dieta del niño son cocinados en casa. Sin embargo, la higiene deficitaria de la época provocó la muerte de varios infantes y la repercusión mediática de los casos empuja el desarrollo de las primeras fórmulas de sustitución.

Al inicio este tipo de leches provocó cierta controversia y rechazo entre el consumidor, pero poco a poco fueron ganando aceptación y comenzaron a surgir otros complementos a la leche como fórmulas de cereales. Se trataba de productos especiales, indicados para casos especiales como patologías o casos donde la lactancia no era posible.hpp-babyfood-health-safety

Con la incorporación de la mujer al mundo laboral el tiempo dedicado a la preparación de alimentos se reduce, y ello abre nuevas oportunidades en el mercado del cuidado del bebé, ya que aumenta la demanda de productos que hagan compatible el cuidado del bebé con los horarios de la mujer trabajadora. Según datos del Banco Mundial, el porcentaje de mujeres trabajadoras creció más de un 4% entre 1990 y 2013.

La reducción de los permisos y bajas por maternidad, obliga a las madres a volver al trabajo poco después de tener al niño, por lo que los alimentos preparados proporcionan una buena opción para la madre trabajadora, si se ofrece la gama de alimentos saludables, nutritivos y prácticos que demanda este colectivo. En este momento se va extendiendo el mercado y se empieza a ampliar la gama de alimentos infantiles, ya es habitual encontrar, no sólo sustitutos de leche materna para bebés en fase de lactancia sino que se empiezan a encontrar alimentos preparados a base de cereales, fruta, verdura, carnes y muchas más opciones de alimentos destinados a los más pequeños.

El sector orgánico también está experimentando un fuerte crecimiento por todo el mundo. Los consumidores se han sensibilizado sobre el peso de la alimentación sobre la salud y buscan el concepto de lo natural, alimentos mínimamente procesados y la inversión se puede incrementar cuando se trata de sus bebés.  Que un producto sea etiquetado como orgánico y 100 % natural es una de las consideraciones claves de compra, especialmente en Norteamérica y Europa.

De acuerdo a los datos recogidos por Nielsen Company las ventas globales de productos orgánicos se han incrementado un 26 % a lo largo de los dos últimos años, mientras que los productos no orgánicos han descendido sus ventas.  La simplicidad es bella y muchos consumidores buscan el “menos es más” en lo casero. watermelon-organic-kid-europe

Sin embargo, al desarrollar un producto fresco y natural, no podemos dejar de lado la seguridad. Los bebés y niños son, junto a los ancianos, las poblaciones con mayor riesgo de toxiinfección alimentaria. Por ello, hay que poner especial atención a la calidad microbiológica de los productos dirigidos a estos.

El papel de las HPP

Tradicionalmente se ha recurrido a los tratamientos térmicos para garantizar la seguridad microbiológica de los productos. Estos tratamientos tienen un inconveniente: la degradación organoléptica y nutricional de los productos por sobrecocinado, imposibilitando el ofrecer alimentos frescos de calidad, ya que al procesarlos con un tratamiento térmico pierden la calidad sensorial de un producto fresco y valor nutricional, se cocinan.

La infancia es un periodo de rápido desarrollo fisiológico, para ello el niño necesita energía y macronutrientes, pero también son muy importantes en este aspecto las vitaminas y los minerales. Muchas de estas vitaminas son termolábiles, esto quiere decir que se destruyen con las altas temperaturas. En una época en la que se consumen muchos alimentos preparados y este mercado se ha extendido hasta la alimentación infantil, es importante que haya un conocimiento de la composición de estos alimentos, para asegurar que la dieta del pequeño cumple con sus necesidades.

Para lograr un producto que continúe siendo seguro y que además permita la conservación de las propiedades nutricionales y sensoriales de un producto fresco, cada vez son más las empresas que deciden optar por las Altas Presiones Hidrostáticas como método de conservación de sus productos, marcas que a menudo ofrecen productos orgánicos, 100 % naturales sin aditivos ni conservantes. Entre ellas encontramos: Once upon a farm, The latin baby, Pienter, Pure Spoon, Little Spoon y OrgaNums.purespoon-hpp-usa

Así pues estas pequeñas empresas ofrecen soluciones perfectamente adaptadas a las necesidades de sus clientes y consumidores: cumplen los garantes de seguridad microbiológica, calidad nutricional y ausencia de aditivos y conservantes que los padres buscamos para nuestros bebé, y la alta calidad organoléptica de un producto fresco o mínimamente procesado que demandan los pequeños, todo ello con una vida útil de hasta 120 días.

No cabe duda que estas virtudes unidas a una comunicación cercana y desenfadada promete una evolución del sector similar a la que han tenido los zumos coldpress procesados por HPP en los últimos años y pronto estas pequeñas marcas Premium comiencen a inundar nuestros lineales refrigerados, desplazando a los productos estériles y de menor calidad tradicionales.

La carrera por el futuro de la alimentación infantil ha comenzado.

 

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